Los sultanes del pub vacío
Una banda de dixieland que tocaba para tres o cuatro personas, una Stratocaster nueva y un DJ de Radio London: así nació la canción que puso a Dire Straits en el mapa.

Imaginate un pub casi vacío en Deptford, al sur de Londres, en 1977. En un rincón, una banda de jazz tradicional, dixieland de la vieja escuela, toca como si el salón estuviera lleno. No lo está: según el propio Mark Knopfler, el público eran tres o cuatro personas, y él era una de ellas. Cuando la banda termina, el cantante se acerca al micrófono y anuncia el nombre del grupo con toda la pompa del mundo: los Sultans of Swing. El choque entre ese nombre de marquesina y esos músicos sin gloria es la chispa. De ahí sale la canción que, dos años después, iba a poner a Dire Straits en el puesto 4 del ranking de Billboard.
- Disco
- Dire Straits (1978)
- Estudio
- Basing Street Studios, Londres
- Producción
- Muff Winwood
- Duración
- 5:47
- Tonalidad
- Re menor, 149 pulsos por minuto
- Rankings
- N.º 4 en EE. UU. · N.º 8 en el Reino Unido
Knopfler contó esa noche muchas veces, y en cada versión aparece algún detalle nuevo. En 2020, en el programa de radio Ultimate Classic Rock Nights, recordó que les pidió «Creole Love Call» o «Muskrat Ramble», y que el guitarrista que estaba arriba del escenario aquella noche se llamaba George de verdad. Sí: el mismo Guitar George de la letra, el que sabe todos los acordes pero se conforma con hacer la base rítmica.
La canción es casi una crónica de esa noche. Además de George está Harry, que tiene un trabajo de día y los viernes se escapa a tocar; hay unos pibes en un rincón a los que la banda de trompetas no les mueve un pelo; y al final llega el anuncio solemne de los Sultans. Knopfler no se burla de ellos: los mira con cariño. Es una canción sobre tocar porque sí, sin público, sin plata y sin apuro, por el puro gusto de que la música suene bien un día cualquiera.
De una guitarra aburrida a una Strat
La primera versión no convencía ni a su autor. Knopfler la compuso con una guitarra National de cuerpo metálico, en afinación abierta, y le parecía aburrida. Todo cambió en 1977, cuando se compró su primera Fender Stratocaster: con ese sonido limpio, brillante y un poco punzante, la canción encontró su forma. La Strat pasó a ser parte del ADN de la banda, igual que su manera de tocar: con los dedos, sin púa, de modo que cada frase del solo suena más dicha que tocada.
Para entonces la banda ya existía. Mark Knopfler, su hermano David en la guitarra rítmica, John Illsley en el bajo y Pick Withers en la batería se habían juntado en Deptford ese mismo 1977, y hoy una placa de PRS for Music en un edificio de departamentos del barrio recuerda su primer show. Se llamaban Café Racers hasta que un músico que compartía casa con Withers les propuso otro nombre: Dire Straits, que en inglés quiere decir algo así como «en serios aprietos».
Una cinta, un DJ y dos meses
En julio de 1977 grabaron una maqueta en Pathway Studios, un estudio del norte de Londres. No tenían a quién mostrársela, así que hicieron lo que haría cualquier banda con más ganas que contactos: se la llevaron a Charlie Gillett, que conducía Honky Tonk en BBC Radio London, para pedirle un consejo. Gillett no les dio un consejo. Les dio aire: puso «Sultans of Swing» en su programa y la siguió pasando.
Los Sultans of Swing eran una banda de dixieland bastante común que tocaba una noche en un pub en el que yo estaba, en Deptford.
Lo que pasó después parece guionado. Según la biografía de Gillett en Wikipedia, para cuando la canción terminó de sonar ya habían llamado a su estudio un montón de cazatalentos de las discográficas de Londres. Dos meses más tarde, Dire Straits firmaba con Vertigo, el sello de Phonogram. La deuda quedó por escrito: en el LP original, según su ficha en Discogs, se lee «For Charlie Gillett».
Basing Street y un simple que no despegó
El disco se grabó en Basing Street Studios, en Londres, entre el 13 de febrero y el 5 de marzo de 1978, con Muff Winwood en la producción y Rhett Davies como ingeniero. Salió en el Reino Unido el 9 de junio de 1978 y en Estados Unidos el 20 de octubre, por Warner Bros. «Sultans of Swing» abre el lado B y dura 5:47: casi seis minutos de una canción en re menor, a 149 pulsos por minuto, que nunca se apura y aun así no te suelta.
El simple había salido antes, en mayo de 1978, y en Inglaterra pasó sin pena ni gloria: no entró en los rankings. Los primeros en entenderla fueron los holandeses. En septiembre de 1978 la canción ya era un hit en Holanda y en Bélgica, y el resto del mundo empezó a prestar atención. En enero de 1979 salió en Estados Unidos y llegó al puesto 4 del Billboard Hot 100; en febrero la reeditaron en el Reino Unido y esta vez trepó al número 8. El disco, que había arrancado tímido, terminó en el puesto 5 de los álbumes británicos y en el 2 del Billboard 200.
Creo que hasta se sorprendieron de tener un público de tres o cuatro personas.
Lo que vino después
La canción les abrió todas las puertas. Bob Dylan vio a la banda en Los Ángeles y quedó tan impresionado que invitó a Mark Knopfler y a Pick Withers a tocar en su disco siguiente, Slow Train Coming. Y «Sultans» se volvió el centro de cada concierto: en Alchemy, el disco en vivo grabado en el Hammersmith Odeon de Londres en julio de 1983 y editado en marzo de 1984, se estira hasta los 10:48, con un final de guitarra que parece no querer terminar nunca.
Los guitarristas la siguen votando entre las grandes: en una encuesta de lectores de Guitar World y Total Guitar actualizada en 2022, el solo quedó séptimo entre los 50 mejores de todos los tiempos. Pero lo más lindo de la canción no es el virtuosismo sino la mirada. Knopfler, que estaba a punto de convertirse en una estrella, escribió su primer gran tema sobre unos músicos que nunca lo iban a ser.
Sobre cuál era exactamente el pub, nadie se pone de acuerdo. Knopfler siempre habló de Deptford; se dice que pudo haber sido un Swan de la zona de Greenwich, y en el barrio hay quienes reclaman la noche para otros bares. Que la leyenda discuta la dirección es casi un homenaje: la canción habla justamente de esos lugares que nadie anota en ningún lado.
- 1977
Knopfler ve a una banda de dixieland en un pub casi vacío de Deptford.
- Jul. 1977
Dire Straits graba su maqueta en Pathway Studios.
- 1977
Charlie Gillett la pasa en Honky Tonk, por BBC Radio London.
- Feb.–mar. 1978
El primer disco se graba en Basing Street Studios.
- May. 1978
Sale el simple en el Reino Unido y no entra en los rankings.
- Sep. 1978
Es un hit en Holanda y en Bélgica.
- 1979
Puesto 4 en Estados Unidos y puesto 8 en el Reino Unido.
- Mar. 1984
Alchemy la estira a 10:48 en vivo.
Así que hacé la prueba: poné el lado B, subí un poco el volumen y prestá atención a cómo entra la Strat entre cada estrofa, a esa voz que casi conversa en lugar de cantar y a los últimos minutos, cuando la guitarra se suelta del todo. En algún lugar de Deptford, una banda de dixieland sigue tocando para tres o cuatro personas. Gracias a ella, el resto del mundo también la escuchó.
Escuchala
«Sultans of Swing», de Dire Straits, donde escuches música.
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Fuentes
- Sultans of Swing — Wikipediaen.wikipedia.org
- Dire Straits (album) — Wikipediaen.wikipedia.org
- Dire Straits — Wikipediaen.wikipedia.org
- Charlie Gillett — Wikipediaen.wikipedia.org
- Mark Knopfler Remembers the Real Sultans of Swing — Ultimate Classic Rock (2020)ultimateclassicrock.com
- Alchemy: Dire Straits Live — Wikipediaen.wikipedia.org
- The 50 greatest guitar solos of all time — Guitar Worldwww.guitarworld.com
- Dire Straits – Dire Straits (LP, 1978) — Discogswww.discogs.com
- Dire Straits in Deptford — Transpontinetranspont.blogspot.com
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